Entidades y participantes en el programa de Afundación «Conociendo las emociones» destacan su impacto positivo
AGADEA, COGAMI y el Centro de Día O tempo é noso son tres de las 13 entidades sociales que están desarrollando desde octubre hasta el próximo enero el programa de Afundación «Conociendo las emociones», con 259 personas usuarias de sus organizaciones, en 21 localidades gallegas y Madrid. La iniciativa, que está en su V edición, ha sido codiseñada con personas mayores, testeada, validada e implementada en cuatro ediciones sucesivas en colaboración con Matia Instituto, entidad dedicada desde hace más de 20 años a la investigación en el ámbito del envejecimiento.
Como novedad en esta edición, a partir del trabajo de cocreación llevado a cabo por el equipo de Afundación con profesionales de seis entidades durante 2024, se ha impartido una versión del programa que se ha adaptado a las necesidades y capacidades cognitivas de participantes de centros de día y residencias y personas usuarias de asociaciones que trabajan en entornos vinculados a las enfermedades mentales. La trascendencia de esta adaptación consiste en llevar la formación en competencias emocionales a entornos asistenciales y de cuidados con materiales específicamente adaptados.
LAS EXPERIENCIAS DE PARTICIPANTES Y FACILITADORAS
Desde el centro AGADEA de Rianxo, donde el programa contó con 13 participantes, la facilitadora Alba Iglesias defiende que «todo el mundo debería tener la oportunidad de disponer de una formación sobre las emociones, pues favorece la convivencia de una manera más consciente, equilibrada y humana». Una de las participantes afirma que «este programa me permitió comprender mejor el mundo emocional, tanto e propio como el ajeno».
COGAMI desarrolla en esta edición el programa en ocho de sus centros en Galicia. En A Pobra do Caramiñal contó en esta ocasión con 5 participantes que finalizarán el programa el 13 de enero y que desarrollaron la versión adaptada del mismo.
En Santiago de Compostela también se ha llevado a cabo la versión adaptada en el Centro de Día O tempo é noso, donde contó con 5 participantes. Uno de ellos afirmó que, gracias a esta propuesta, «a día de hoy puedo expresar pensamientos que antes no era capaz, estoy muy agradecido, me abrí mucho y me siento mucho mejor». Por su parte, María Valiño, la facilitadora, afirmó que este proyecto «confirma el valor de ofrecer espacios estructurados donde las personas mayores puedan fortalecer su bienestar emocional. Ha sido un honor acompañarlos en este proceso».
En el Espazo +60 Afundación de Santiago de Compostela los participantes son 12, con una experiencia muy positiva: «Me gustó mucho el día en el que nos abrimos varias personas y para mí fue como un punto mágico, creo que nos unió mucho como grupo y nos ayudó a todos». Otro usuario dice que le ayudó a no castigarse «aprendí a decir que no y a no sentirme culpable por ello. Hasta mis hijas se dieron cuenta de mi cambio, una que vive fuera me dijo, mamá, se te nota que aprendiste mucho porque ahora hablas de cosas de las que no hablabas». También se aprende a escuchar, como afirma este usuario, «me ayudó a escuchar a las personas, a sentirme en un grupo y a darme cuenta de las problemáticas de la gente con perfiles muy diferentes».
Laura Gómez, la facilitadora de este grupo, cuenta que «el inesperado grado de apertura a su intimidad de una participante en una de las sesiones motivó que otras tres personas también lo hiciesen, animándose a compartir situaciones de sus vidas que les resultaron muy dolorosas. El calor y la contención del grupo resultaron muy importante para estas personas y les mostró a todas la primordial importancia de la escucha y el acompañamiento. Para mí, como facilitadora, su confianza ha supuesto un inestimable regalo».
EL PROGRAMA
Los resultados obtenidos hasta ahora evidencian que «Conociendo las emociones» ha permitido la mejora del bienestar y la adquisición de competencias emocionales de las personas participantes, según la investigación realizada por Afundación y Matia Instituto, entidad de referencia en España en la materia y con más de 20 años de trayectoria. Los resultados, validados a lo largo de estas 5 ediciones, muestran que 9 de cada 10 personas han obtenido beneficios en alguna dimensión, mejorando su conciencia emocional, su comprensión de las emociones, su regulación o su nivel de bienestar. Además de esto, las personas participantes relatan que han mejorado en sus relaciones con ellas mismas y con los demás, gracias a la adquisición y desarrollo de habilidades y competencias como la escucha activa, la comunicación asertiva o aprender a poner límites. También se observa un resultado significativo en la salud percibida, de manera que las personas valoran mejor su estado de salud al finalizar el programa de forma consistente a lo largo de las distintas ediciones.
«“Conociendo las emociones” permite a las personas participantes fortalecer sus recursos personales y compartir experiencias que les ayudan a afrontar las situaciones cotidianas, entender sus reacciones, tomar alternativas para regularse y cuidar los vínculos afectivos, y así lo subrayan tras finalizar las sesiones», destaca Sabela Couceiro, coordinadora del área de Mayores de Afundación.
Tras la exitosa experiencia con personas socias de los 11 espazos +60 Afundación, el programa se ha extendido desde 2024 a 47 centros de distintas entidades que trabajan también en el ámbito de las personas mayores en localidades de las cuatro provincias y, en 2025, a Madrid. El objetivo es compartir aprendizajes y generar una red de entidades sociales del ámbito del envejecimiento activo y saludable con interés en trabajar la mejora del bienestar emocional a medida que envejecemos.