Los Espazos +60 de Afundación apostaron por retomar su actividad para hacer frente a los efectos negativos de la pandemia
Las restricciones a la movilidad y a la actividad que afectan a toda la población repercuten negativamente sobre las personas mayores, favoreciendo el sedentarismo, la ruptura de las rutinas habituales, la pérdida de motivación y limitando las posibilidades de relacionarse socialmente. Esta situación tiene consecuencias sobre la capacidad funcional y sobre la salud física y mental de muchas personas.
Por esta razón, en Afundación hemos apostado por un equilibro entre la prevención de contagios -con aforo reducido y un riguroso plan de protección en todos nuestros centros- y el mantenimiento de nuestro programa de Envejecimiento Activo. Gracias a ello, 2.407 personas están participando de manera segura en actividades en nuestra red de centros, en los que hemos dado prioridad a aquellas actividades relacionadas con la digitalización, hábitos saludables, idiomas, historia del arte, dibujo y pintura, entre otras.
Paralelamente hemos trabajado en un plan de digitalización que ya permite el seguimiento de algunas de estas actividades desde casa y que conllevará el lanzamiento de una oferta online en 2021.