Concierto REAL FILHARMONÍA DE GALICIA en Vigo
Coge ya tus entradas en Ataquilla.com para asistir a este concierto con la Real Filharmonía de Galicia, dirigida por la directora Rita Castro Blanco. El 26 de enero en Vigo.
Este recital forma parte de la programación de la Temporada de Abonos de Clásica Afundación 2024, con la que disfrutar de todos los conciertos de clásica en el Teatro Afundación de Vigo hasta el mes de junio y a un precio reducido.
Esta temporada se enmarca en CULTURA POR ALIMENTOS, un programa lanzado en colaboración con la Federación Española de Bancos de Alimentos, con el objetivo de contribuir a través de donaciones a incrementar los recursos de los Bancos de Alimentos de Galicia. Os invitamos a todas las personas que asistáis a las funciones a colaborar con nuestra campaña solidaria, acercando productos no perecederos que se podrán depositar a la entrada del teatro.
Directora Rita Castro Blanco
PERCORRENDO A FELICIDADE
I
WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
Abertura de «Las bodas de Fígaro», KV. 492
ARTHUR HONEGGER (1892-1955)
Pastorale d’été, H.31
BOHUSLAV MARTINU (1890-1959)
Toccata e due canzoni, H. 311
Toccata: Allegro moderato
Canzone núm. 1: Andante moderato
Canzone núm. 2: Allegro (poco); Adagio
II
WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
Sinfonía núm. 38 «Praga», K. 504
Adagio - Allegro
Andante
Presto
*Con la participación del alumnado de la EAEM.
NOTAS AL CONCIERTO
WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
Abertura de Las bodas de Fígaro
La relación entre Mozart y el libretista Lorenzo Da Ponte, una de las más productivas de toda la historia de la ópera, comenzó cuando el italiano llegó a Viena para ejercer como poeta oficial de la corte del emperador Joseph II, sucediendo a Pietro Metastasio. Antes de trabajar con Antonio Salieri y Vicente Martín y Soler, en 1785 recibió la encarga, por parte del salzburgués, de escribir un texto sobre la comedia de Pierre-Augustin de Beaumarchais Lee mariage de Figaro, muy popular en aquel entonces en los círculos artísticos europeos. Si bien su carrera estaba atravesando un gran momento, Mozart quería regresar al género buffo, que no cultivaba desde diez años atrás con La finta giardiniera, pues consideraba que era lo que más éxitos le podía proporcionar a un autor. Posteriormente, la colaboración de ambos continuaría con las extraordinarias Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790), finalizando cuando Da Ponte abandonó Austria tras la muerte del kaiser.
La ópera, en cuatro actos, se estrenó en el Burgtheater de Viena el 1 de mayo de 1786. Aunque la acción de la comedia se sitúa en Sevilla, no tiene más vínculos musicales con Andalucía que la inclusión de un fandango que Gluck había utilizado en el ballet Don Juan. La abertura, en re menor, no utiliza ninguno de los temas que luego aparecerán en la ópera, siguiendo la costumbre de Mozart en sus creaciones adultas. Es una pieza breve y brillante que anticipa algunas de las características de la obra: el ingenio melódico, la alegría y vivacidad y el sentido del humor.
ARTHUR HONEGGER (1892-1955)
Pastorale d’été, H. 31
A comienzos de 1920, seis compositores nuevos formaron en París un grupo llamado Lees Six, aprovechando las bases de la agrupación hasta entonces conocida como Lees Nouveaux Jeunes y en la que también participaba Erik Satie. Sus miembros eran Georges Auric, Louis Durey, Arthur Honegger, Darius Milhaud, Francis Poulenc y Germaine Tailleferre y contaban con la dirección del polifacético Jean Cocteau. Se trataba de una alianza muy heterodoxa con unos postulados musicales que se alejaban del impresionismo y rechazaban sobre todo el dominio, luego ejercido por las producciones de Beethoven y Wagner. Honegger había nacido en Francia, pero la familia era suiza; a lo mejor eso ayudó a que su música se diferenciara de la alegría y despreocupación representativas de sus colegas. Tras escribir varias óperas de juventud, todas inéditas, en las décadas de 1920 y 1930 destacó al componer varios poemas sinfónicos cortos y obras evocadoras de estados de ánimo.
Durante las vacaciones estivales de 1920, inspirado por los paisajes alpinos de la localidad suiza de Wengen, escribió Pastoral de verano, su primera obra orquestal importante. El estreno tuvo lugar en la Salle Gaveau de París el 17 de febrero de 1921, con Vladimir Golschmann a la batuta de su orquesta. Se trata de un poema sinfónico para conjunto de cuerda, vientos madera a uno y trompa, cuya partitura está encabezada por una cita del poeta Arthur Rimbaud: «abracé el amanecer de verano». Sin llegar a evocar imágenes literales, consigue sugerir la atmósfera del amanecer gracias a las figuras fluctuantes de las cuerdas, que abren la pieza y que sirven de base a una melodía reflexiva de la trompa y otra del óboe. La sección central es animada y muy colorida, pero luego reaparece la naturaleza pastoral y apacible del inicio.
BOHUSLAV MARTINŮ (1890-1959)
Toccata e due canzoni, H. 311
Después de principiar la formación musical en su Bohemia natal, Martinů fue admitido en el Conservatorio de Praga, donde no tuvo un paso muy brillante. Continuó los estudios por libre, teniendo como maestro, entre otros, a Josef Suk, y fue violinista de la Orquesta Filharmónica Checa. En 1923 se trasladó a París, comenzando un período de diecisiete años que incluyó estudios con Albert Roussel. En esa época, abandonó el estilo romántico que había utilizado en los primeros tiempos como compositor, pero no se introdujo en el género sinfónico hasta que la invasión nazi de Checoslovaquia y Francia lo obligó a establecerse en los Estados Unidos. Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, tuvo la intención de regresar a su país, pero nunca lo pudo hacer debido a fuertes discrepancias ideológicas con el entonces ministro, el musicólogo Zdeněk Nejedlý.
En 1946, en Massachusetts, comenzó a trabajar en la Toccata y due canzoni. Pretendía que fuera una pieza ligera y optimista, retomando la orientación neoclásica que le había otorgado importantes éxitos en años anteriores, «un regreso a emociones menos obvias, con menos ruido y mucha más música en forma condensada», pero su estado anímico y unos serios problemas de salud motivados por un accidente, lo condujeron a completar una obra bien distinta de lo proyectado. La Toccata, en la que juega un papel fundamental el piano, tiene un ritmo persistente a manera de moto perpetuo y un ambiente tenso, no exento de lirismo. La primera canzona, solemne y majestuosa, hace un rico uso de la polifonía y se basa en un sencillo motivo de siete notas que es anunciado por el piano. No obstante, la segunda contrasta con la anterior al comenzar de forma agresiva y disonante, aunque luego va evolucionando hacia pasajes más melódicos y melancólicos y finaliza de manera luminosa en la tonalidad de re mayor.
WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
Sinfonía nº 38 en re mayor, K. 504 «Praga»
Luego de una exitosa presentación en sociedad, el entusiasmo del público vienés por Las bodas de Fígaro decayó y la ópera apenas se representó siete veces más. En diciembre del mismo año, se organizó el estreno en Praga, donde se desató un entusiasmo tal que animó al matrimonio Mozart a desplazarse a la capital de Bohemia para vivirlo de primera mano. Allí, llegaron el 11 de enero de 1787 y el compositor aprovechó el viaje para ofrecer dos conciertos. El primero de ellos se celebró el día 19 en el Teatro Nacional, y una de las obras que incorporó al programa fue una sinfonía que él mismo había datado el 6 de diciembre del año anterior ―a lo mejor con la idea de darla a conocer en un viaje que había previsto hacer a Inglaterra y que se frustró―, pero que aún no se había interpretado.
A diferencia de lo habitual, esta sinfonía tiene solo tres movimientos, ya que prescinde de minueto o scherzo. No incluye clarinetes, por lo que el resto de los instrumentos de viento madera asumen el reto de exponer y replicar buena parte de los temas. Otro trazo poco común es la existencia de una introducción lenta bastante extensa que da paso al complejo Allegro, de una riqueza contrapuntística que Mozart había reservado hasta entonces a la música de cámara. El peso de las melodías es muy destacable, tanto, que remite a algunas de sus óperas más destacadas, en especial La flauta mágica. El Andante central, en forma sonata, hace contrastar un primer motivo lírico y profundo con otro en el que predomina la tensión. El final de esta obra maestra llega con un Presto muy animado y con gran protagonismo de la flauta, que recuerda a Las bodas de Fígaro. El hecho de que el carácter sea más dinámico de lo acostumbrado, no impide detectar que detrás de la aparente alegría aún se esconde la amenaza de la oscuridad.
Sociedad Filarmónica de Vigo – M. Fernández