SAN JOSÉ
- INV:
- 9147
- Año de creación:
- 1977
- Dimensiones:
- 46 x 20 x 30
- Técnica:
- Barro policromado
Comentarios
Las figuras de los nacimientos de Baltar están investidas de una extraordinaria dulzura y humanidad. Se inspiran en gentes entrañables y humildes que el autor, en muchos casos, ha conocido personalmente. El material empleado es el barro policromado, lo que enriquece a la obra y acentúa la expresividad de las figuras creadas directamente con unas manos que delatan conocimientos del arte tradicional gallego.La Virgen María es una mujer sencilla y reposada que se presenta sentada y descalza, con unas vestiduras alegres y coloristas, casi populares por sus formas decorativas. Sostiene al Niño Jesús, regordete y juguetón, que dirige hacia ella su mirada mientras su madre mantiene una actitud contemplativa, llena de dulzura. San José, con el rostro envejecido, recuerda a un peregrino cansado camino de Compostela. Sus ojos entornados delatan que está dormido, posiblemente soñando con la Matanza de los Inocentes, premonición por la que deciden huir a Egipto.
La Sagrada Familia está acompañada por dos pastorcillas, cuyos rostros, cargados de devoción y espiritualidad, constituyen el mejor ejemplo de la capacidad del autor para transmitir emociones y sentimientos universales. El único elemento de referencia escenográfica y espacial es el tronco del árbol que sitúa a las figuras en un contexto natural y simbólico.
La fuerza expresiva de los rostros identifica a los personajes transmitiendo los ideales religiosos que caracterizan a cada uno de ellos, la Gracia, la Serenidad y la Fe.