Comentarios
Es una figura de bulto redondo que representa a un labrador, de pie, con gorra y capa, y la azada al hombro. El personaje, con la mirada vacía, marcada con un sólo agujero, no parece mirar hacia nosotros sino hacia dentro, con una expresión ingenua que enlaza con la escultura popular. Modela el barro directamente con las manos dejando en la superficie un acabado rugoso y tosco. En todas sus obras late un universo común que gira en torno a la figura con variaciones en su modo de expresión condicionadas por la materia que utiliza.