Comentarios
Es una pieza para ser colocada en la pared. La madre, sentada en posición inestable, levanta al niño y lo coloca en el espacio, con la misma facilidad que lo hubiera hecho un pintor. El relieve se despliega en un campo visual horizontal con un deslizamiento de curvas rítmicas que juegan con el espacio vacío, creando un arabesco curvilíneo de formas cóncavas y convexas que definen la belleza de la obra.
Reproducciones
"Colección Caixavigo. Pintura-Escultura-Dibujo". Tomo 3, página 28.