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La tabla se nos presenta como un interrogante. Asistimos, como en una obra de teatro, a un momento importante, grave en la vida de los nueve personajes femeninos y el espectador, a pesar de su curiosidad, solo puede limitarse a observar la escena como un simple "voyeur".
Las nueve figuras están sentadas en torno a una mesa, dispuestas para un banquete. Destaca una dama, desplazada hacia la derecha que mantiene un gesto avergonzado. Sobre ella, en este momento interrumpido y congelado, centran su mirada y su atención el resto de comensales, en una actitud entre la crítica y la reprobación.
En la obra, realizada en tonos azules y carmín, se realza a la figura aislada ataviándola con un vestido de un rojizo intenso, sin renunciar con esto al concepto de escena barroca y popular, llena de personajes que comparten y exponen en público sus penas, en un mundo gregario y familiar donde difícilmente existe el individualismo.
El estilo decorativo del autor se hace visible en la ornamentación del vestuario femenino, en las telas que confieren vistosidad y elegancia a las figuras creando una escena llena de encanto que remiten a un mundo personal de ingenuidad y belleza.
EXPOSICIONES:
"Virxilio". 1981. Sala de Exposiciones de Caixaourense, Vigo