Comentarios
Dos figuras juntas, solas, en la playa, escenario favorito del pintor. Los personajes adquieren una presencia de extraordinaria intensidad al situarse en el primer término, sobre un espacio definido por la línea del horizonte, alto, y una gradación de ocres y azules verdosos con reflejos crepusculares, que dan a la composición un acento melancólico, evocador de encuentros y confidencias de soledades y añoranzas a la orilla del mar.