Comentarios
Su sensibilidad para reproducir los lugares que conoce se centra en la superficie del agua, que enriquece con reflejos lumínicos, y en la neblina que envuelve el paisaje, elementos que de manera especial habían preocupado a los impresionistas. Con técnica fluída y dibujo que hacia el fondo se hace impreciso, consigue una atmósfera vaporosa con sutiles matizaciones de azules, verdes y ocres, de peculiar lirismo.
Reproducciones
«Plástica Gallega», p. 85, Vigo 1981.