Comentarios
Evoca al personaje de Valle Inclán que con los sones de su flauta amaestraba a los mirlos. Con esa prodigiosa mezcla de verdad y artificio, que tanto gusta a Laxeiro, viste al personaje con adornos ostentosos, y profundiza en su carácter que se revela a través de una mirada ingenua, nostálgica y soñadora. El dibujo es firme y la pincelada, meticulosa, es dulce en el rostro y festiva en la chaqueta que centellea por efecto de la luz. El conjunto es de una sensibilidad exquisita. Gama de ocres, rojizos, rosas y blancos, sobre un fondo neutro, azul grisáceo.
Exposiciones
«Artistas Galegos na Colecçao Caixavigo», en Casa D. Hugo, Porto, del 29 de junio al 13 de julio de 1989.