LUIS GABÚ
López Gabú, Luis
( A Coruña, 1963 )
Biografía
Fotógrafo y pintor autodidacta, nace en A Coruña pero una parte de su trayectoria vital transcurre viajando en solitario por lugares que acostumbran a estar fuera del mapa mental del mundo occidental como África subsahariana (Guinea Bissau —de aquí toma su nombre artístico: Gabú—, Guinea, Mauritania, Senegal y Mali), Etiopía, Somalia, El Magreb, Amazona brasileira, Colombia, Cuba, Santo Domingo, Haití e Indochina (Birmania, Tailandia, Laos y Vietnam). Comienza su trabajo artístico en la década de los noventa y desde entonces ha realizado exposiciones colectivas e individuales en el Museo Nacional de Antropología de Madrid (2006 y 2008), en el Consulado de España en Hannover (Alemania, 2007), así como en La Habana, Tokyo, Montevideo, Buenos Aires, y diversas ciudades de la geografía gallega y española. Es colaborador artístico del Museo Nacional de Antropología de Madrid. Entre los galardones obtenidos a lo largo de su trayectoria cabe destacar el premio unanimidad del jurado Isaac Díaz Pardo (2007) y el segundo premio de la Academia de Belas Artes de A Coruña (2008). Su obra se encuentra representada en colecciones como la del Museo Nacional de Antropología de Madrid, Endesa, Diputación de A Coruña o la del Ministerio de Trabajo.
Gabú destaca especialmente en el género fotográfico por sus arriesgados trabajos de corte etnográfico de sociedades de Asia, África o América Latina; se integra en ellas y explora sus costumbres, ritos y ceremonias. Arte y testimonio se funden en su obra de tal modo que logra captar imágenes con un valor estético y emocional. Emplea un lenguaje de luces y sombras con un fuerte contraste y un cromatismo imperante compuesto generalmente de blanco y negro -aunque en ocasiones también utiliza el color- que revela un mundo estructurado sobre un eje de polos opuestos: el bien y el mal, la vida y la muerte, la verdad y la mentira.
En la Colección Afundación hallamos tres obras fotográficas del autor coruñés. Una es un retrato de la reconocida poetisa y periodista gallega Eva Veiga (2005), que aparece encuadrada sin apenas luz sobre un fondo neutro —características recurrentes de sus fotografías— con una gama cromática en blanco y negro y unos toques sutiles de color en el pañuelo que porta en su cabeza. Las otras dos obras pertenecen a la serie Madrasas de África, que nace cuando finaliza la guerra civil de 1998-99 en Guinea Bissau, y proyecta la visión personal del autor —definida por la “luz y sombra”— del complejo mundo de las escuelas coránicas (madrasas) africanas más lejanas y olvidadas, así como las más rudimentarias en sus métodos de aprendizaje. Las luces y sombras de la intensa luz diurna africana definen ambas instantáneas en blanco y negro. Escalera en el desierto (Mali) (2005) muestra la importancia de la mirada en sus obras, con la imagen de un niño que vuelve la mirada hacia el espectador y se sitúa a los pies de una escalera de piedra con escalones que ascienden hasta perderse en el borde superior, y que podría interpretarse como una metáfora de su reto a enfrentarse a una vida sembrada de dificultades. La mano y la palabra (Senegal) (2006) refleja la relevancia de las tablas coránicas que funcionan como documento e icono simbólico. Poseedoras de una gran belleza y emotividad, desde un punto de vista estético muestran ciertos paralelismos con el arte contemporáneo; en concreto el autor afirma que le recuerdan en gran medida a la obra de Tàpies y al arte informalista.