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Ficha de autor

EQUIPO CRÓNICA

Equipo, Crónica

( 1965 - 1981 )

Biografía

El Equipo Crónica nació en 1965, formado por Juan Antonio Toledo, Rafael Solbes y Manolo Valdés, procedentes del movimiento Estampa Popular Valenciana, creado a finales de los años cincuenta. Este grupo buscaba reflejar la realidad social del país bajo la dictadura franquista mediante grabados de fuerte contenido reivindicativo, dirigidos a un público amplio y popular. De esa concepción parte Equipo Crónica, que desde sus inicios empleó una estética realista y una clara vocación de crítica social. Ese mismo año, participaron en el XVI Salón de la Jeune Peinture de París, donde utilizaron por primera vez el nombre del grupo. Las obras que presentaron eran trabajos individuales, pero el espíritu de colaboración y los presupuestos estéticos comunes ya estaban plenamente consolidados. Poco después, Juan Antonio Toledo abandonó el grupo, pasando así a estar formado por Rafael Solbes y Manuel Valdés, quienes continuarían trabajando juntos hasta el fallecimiento de Solbes en 1981, lo que supuso la disolución definitiva del colectivo y el inicio de la carrera solitaria de Valdés.

Una de las principales novedades del Equipo Crónica fue su renuncia a la individualidad artística. La firma compartida suponía un gesto de ruptura frente al mito del genio solitario y frente a las dinámicas del mercado del arte. Su método de trabajo se basaba en el diálogo continuo, la revisión mutua y la intervención cruzada en las obras. Como recordaba Manolo Valdés: “Comenzamos interviniendo mucho en el trabajo del otro. Yo le daba mi opinión y él hacía lo mismo. Después, casi sin darnos cuenta, empezamos a trabajar en la pintura del otro. Buscamos un estudio juntos y eso fue el comienzo de la aventura”.

En los años sesenta el panorama artístico español estaba dominado por el informalismo y la abstracción. Frente a ello, Equipo Crónica reivindicó una figuración crítica que recuperaba la narrativa, la claridad visual y el compromiso ideológico. En su etapa inicial (1965-1967) abordaron temas como el sistema capitalista, la dominancia de las clases altas o la guerra de Vietnam, siendo la obra que lo representa “Deformación profesional” (1966), donde está presente la distorsión para invitar a la relectura de los medios de masas.

Posteriormente iniciaron la etapa de “La recuperación” (1967-1969), dando lugar así a su manera de trabajar, la conocida por “series” donde realizaban un conjunto de obras con la misma temática, concebidas como unidades de pensamiento visual donde reflejaban una voluntad analítica y colectiva. En este caso, parten de las pinturas de grandes maestros obteniendo aquí la idea de “recuperación”, empleando para ello el lienzo y basándose en el pop art americano, aunque desarrollando su propio estilo, con mayor variedad cromática y una intención más política. En este período, aparecen obras de Goya, Velázquez o de El Greco y sus personajes como “La duquesa de Alba” (1795), “El conde duque de Olivares” (1636) y “El caballero de la mano en el pecho” (1580).  Se encuentran ubicados en el contexto de los años sesenta, rodeados por esa cultura pop marcada por la modernización y la sociedad industrial. Como apunta la conservadora Teresa Millet el grupo: “fragmenta las imágenes, trayendo el cine a estas imágenes e incluso el cómic”; este aspecto permitió que cualquier espectador pudiera comprender y reconocerse en sus obras. Según Valdés: “usábamos la narración cuando queríamos contar muchas cosas, la repetición cuando queríamos insistir, la deformación cuando queríamos ridiculizar (...) todos los recursos nos parecían pocos”. 

La exposición de estas obras se acompañó de los denominados “muñecos”, figuras de cartón-piedra que, como comenta el crítico Sergio Rubira: “rompían con la idea de “buen gusto”, de ese gusto que se atribuía a unas clases concretas. Al introducir ese elemento obviamente kitsch, incluían directamente en sus obras el gusto de las masas, ese que se calificaba como “mal gusto”.

En 1969, tras los acontecimientos de mayo del 68 y el fracaso del régimen franquista en recuperar el “Guernica”, Equipo Crónica utilizó la célebre pintura de Picasso como punto de partida para criticar actos oficiales. Para ello, empleaban piezas extraídas del Guernica y las introducían en entornos diferentes como se ve en la obra “El intruso”, dónde aparece “el Guerrero del Antifaz”  –símbolo exaltado de la Reconquista española y héroe del cómic franquista– e irrumpe en el lienzo en actitud de ataque. Esta serie, expuesta por primera vez en la Galería Grises de Bilbao, fusiona el dramatismo del cuadro de Picasso con la ironía y el humor del pop art, denunciando la violencia y represión del régimen.

A comienzos de los años setenta, desarrollaron la serie “Autopsia de un oficio”, centrada en la idea de la muerte del arte, reutilizando obras de Velázquez o Goya. El humor y la ironía seguían presentes, como en “El sublime acto de la creación”, donde ambos artistas se representan a sí mismos. Las exposiciones realizadas en Cuenca y en Valencia, incluyeron escenografías con recursos del happening, consolidando así el lenguaje visual propio del grupo. 

En 1971 realizaron la serie "Policía y cultura”, incorporando ahora figuras y escenas importantes del cine, además del cómic y la pintura. La policía simboliza el control, la censura y la fuerza, representada mediante mafias o cascos de guerra, enfrentada a la cultura, en la que reaparecen personajes de Goya o de escenas del cine como el plano de las escaleras del “Acorazado Potemkin” (1925) de Sergei Eisenstein o vaqueros del western americano introducidos en la Grecia Clásica. La represión que se vivía, es representada además por espacios angostos que se acotan a pesar de la multitud de personajes. En esta serie destaca la obra “Pim pam pop”, pieza humorística en la que los policías portan figuras pictóricas en lugar de armas y caminan sobre un campo de flores y un fondo pop. Se expuso por primera vez en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, con una disposición  densa de obras que generaba un ambiente de confrontación y mayor incomodidad para el espectador. 

Un año después, el grupo creó “Serie negra”, la primera dedicada de manera exclusiva al género cinematográfico con el mismo nombre. Los héroes y antihéroes se mezclan con materiales de artista – lápices Alpino, reglas o cuadernos – en escenas urbanas o interiores ambiguos. Predomina el uso del blanco y negro en la representación de los personajes, con pequeños toques de color presentes sólo en los objetos artísticos, siguiendo el ejemplo de Lichtenstein con su “Action Painting”. Esta serie fue expuesta en Valencia y Caracas acompañadas a su vez por las figuras de cartón-piedra.

En 1973 Equipo Crónica decidió revisar tres de los grandes géneros de la pintura: “Los retratos, bodegones y paisajes”, siendo este el nombre de la nueva serie, compuesta por un total de once cuadros. Para ello, retomaron referencias de los maestros españoles, enmarcando intencionadamente las pinturas para invitar a una lectura convencional. Este mismo año realizaron también la serie “Carteles”, compuesta por cinco obras de gran formato inspiradas en la tipografía y los diseños de carteles bélicos de la época.

A finales de ese mismo año y comienzos de 1974, llevaron a cabo la serie “Oficio y oficiantes”, donde realizaron 18 piezas en un formato menor que en la anterior serie. Partieron una vez más de los maestros de la pintura española utilizando el serigrafiado y otras técnicas como la fotografía para representarse a sí mismos junto a otros artistas valencianos, ampliando así la idea que tenían en la serie de “Autopsia de un oficio”. Esta serie se expuso en Rotterdam ese mismo año acompañada por “pintores” de cartón-piedra.

En 1976 llevaron a cabo “Ver y hacer pintura”, una síntesis de una década de trayectoria que reafirmaba sus rasgos característicos. En ese mismo período realizaron “El paredón” causado por los fusilamientos del 27 de septiembre de 1975. A ella le sigue ”La trama” compuesta por doce trípticos donde emparejaron estilísticamente a artistas como Hopper y Lichtenstein o Picasso y Klimt empleando para ello, pintura acrílica, tintas planas, sombras y colores brillantes. Las obras fueron realizadas durante el último año de vida de Franco en 1975, cuando los medios de comunicación revisitaban su vida y gobierno. De las doce piezas, sólo se conservan cinco ya que el resto, fueron dañadas o destruidas durante un viaje a Caracas.

Entre 1978 y 1979 elaboraron las series “El billar”, metáfora de los límites de la pintura y, “Paisajes Urbanos” donde regresan al óleo con un enfoque más sociológico, centrado en la ciudad y sus habitantes.

En 1980, realizaron “Los viajes“ serie en la que aparece la figura de Solbes de espaldas, reconocible por su chaqueta. Se repiten las referencias a la vida cotidiana –trenes, maletas, habitaciones de hotel, mapas y museos– y se encuentran grandes contrastes de luces y sombras acompañado todo ello por alusiones a las vanguardias como la pipa de Magritte o las distintas pipas representadas en la historia del arte.

Entre 1980 y 1981 desarrollaron la serie “Crónica de transición”, en la que analizaron la situación política y cultural del momento, así como la enseñanza del arte. Combinaron técnicas como el óleo y el acrílico en obras que integran elementos simbólicos como abanicos, toros, perros o bodegones. 

Su última serie “Lo público y lo privado” (1981) quedó inacabada. En ella “El autorretrato” (1666) de Rembrandt simbolizaba lo privado y “La balsa de la Medusa” (1819) de Géricault, lo público, con claras connotaciones de reivindicación política. La muerte de Rafael Solbes, en noviembre de ese año, truncó el proyecto y marcó el final del grupo. La exposición “Crónica en Madrid”, que preparaban en la Biblioteca Nacional, se convirtió así, en un homenaje póstumo.

En la Colección de AFundación, se conserva la obra “El entierro del conde de Orgaz” (1967), una reinterpretación libre de la pintura de El Greco, donde los personajes históricos conviven con figuras contemporáneas como Superman o Batman. En la composición se entrelazan símbolos anacrónicos y disonantes –desde la cruz templaria hasta la esvástica nazi– que, junto con uniformes, armaduras y disfraces, encarnan la mezcla de historia, cultura popular e ironía crítica que caracteriza a todo el universo de Equipo Crónica.

Bibliografía

FUNDACIÓN CAIXA GALICIA. Exposición Equipo Crónica: 16 de febrero a 9 de marzo de 1990. Sala de Exposiciones - La Coruña. Fundación Caixa Galicia, 1990.

PITA DE VEIGA, M. Mis pintores favoritos (III): Equipo Crónica, de cuando el pop-art se convirtió en protesta. Wordpress, 2022.

DALMACE, M. Equipo crónica: catálogo razonado. Valencia: IVAM, 2001

SESA MATEO, R. y VILLAPLANA MOLINA, F. (Directores). Equipo Crónica: arte de trinchera (Documental). Caixa Forum +, 2024.

BOZAL, V., LLORENS, T. y RUBIRA, S. Equipo Crónica, del pop a la transición (1964-1981). Guillermo de Osma Galería, Advantia. Comunicación Gráfica, 2024.

FUNDACIÓN MARCH, Equipo Crónica: Crónicas reales. Museo de Arte Abstracto Español, 2007.

LLORÈNS, T. Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2015.

GÓMEZ FERNÁNDEZ CABRERA, J. Otros cuadros. Recreaciones del cuadro de El Greco. Villa de Orgaz. Última actualización: 2022.

Obra

  • EL ENTIERRO DEL CONDE DE ORGAZ

    EL ENTIERRO DEL CONDE DE ORGAZ 1967

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