BIEITO VÁZQUEZ
Martínez Vázquez, Bieito
( Bora, Pontevedra, 1925 - Valencia, 27 de octubre de 1998 )
Biografía
Benito Vázquez, también conocido como Bieito Martínez Vázquez, nació en la parroquia pontevedresa de Bora, en el seno de una familia rural y padre cantero, que de infante se trasladó a la parroquia de Mourente, donde transcurre la mayor parte de su niñez. Desde muy temprano destaca su interés por el arte, sobresaliendo con sus habilidades para el dibujo. En 1933 fue diagnosticado con Mal de Pott, una enfermedad que le obligó a permanecer durante unos trece años internado en el hospital antituberculoso de Lanzada. Su larga estadía en este complejo, le permitió conformar un período autodidacta e de intensa imaginación creadora: dibujando de manera compulsiva cientos de composiciones mientras recibía clases de cultura general y aprendía a tocar la guitarra. Esta experiencia vital marca profundamente su sensibilidad artística y humana.
Tras regresar junto a su familia, en 1947 comienza a trabajar en el estudio del fotógrafo pontevedrés Chao, donde aprendió el oficio y las técnicas de revelado. Compatibiliza durante décadas este trabajo con la práctica continuada de la pintura y la escultura. A pesar de su prematura introducción al mundo del arte y su madurez pictórica, su primera exposición no se realizó hasta 1972, a la edad de cuarenta y siete años.
Desde entonces, su obra adquirió un rápido reconocimiento, su trayectoria está marcada por una profunda sinceridad expresiva, un fuerte compromiso emocional con la realidad humana y la búsqueda constante de la autenticidad artística. Su obra se aleja de las modas y las especulación vanguardistas, construyéndose desde una figuración cargada de intensidad poética, donde Galicia, la memoria y la dimensión íntima de la experiencia vital ocupan un lugar central. Debido a esto, en 1973 fue seleccionado para la II Bienal Nacional de Arte de Pontevedra; y en 1978 recibió el Premio Ciudad de Pontevedra por su labor artística, participó también en la III Bienal Internacional de Arte de Pontevedra. En 1979, abandonó definitivamente su trabajo en el estudio fotográfico para dedicarse íntegramente a la pintura y al modelado, iniciando una etapa de plena madurez creativa que lo llevó también a contextos internacionales como Venezuela. En 1986, Benito se integra en el Grupo Eixo, junto con otras figuras relevantes como Rogelio Lorenzo, Arturo Cifuentes, Jaime F. Falcón o Ricardo Ferreiro, un colectivo que se creó con el objeto de fomentar la autogestión artística y fortalecer los vínculos entre los artistas integrantes.
La pintura de Bieito Vázquez articulase alrededor de dos tendencias fundamentales: una vertiente serena y silenciosa, y otra de fuerte intensidad dramática y emocional. Ambas aparecen unidas por una misma voluntad de autenticidad y por una lenguaje plástico profundamente personal. Sus composiciones, de gran fuerza expresiva, están dominadas por una armonía cromática contenida, construida a partir de ocres, verdes agrisados y tonalidades terrosas que evocan a la paisaje y atmósfera gallega, muchas veces acompañadas de figuras humanas que adquieren una dimensión metafórica y colectiva. Sus pinceladas son vigorosas y el carácter irregular del trazo transmite esa tensión entre la memoria, la melancolía y la dignidad anecdótica. Su trabajo se adscribe a los programas políticos de compromiso gallego desarrollados anteriormente por Castelao, Maside y Colmeiro.
Bibliografía
HOMENAXE a Benito Vázquez, Caixa de Pontevedra, Pontevedra, 2000.