ARQUÍMEDES ARTAL
Artal Moreno, Arquímedes
( Zaragoza, 1968 )
Biografía
De familia de pintores, sus padres, Fernando Artal, realista, y María José Moreno, se traslada a Vigo en 1976. Inmeditamente destaca por sus condiciones plásticas, y a partir de los seis años gana más de una docena de concursos infantiles de dibujo y pintura. En 1984 consigue el primer premio del Certamen Juvenil de Artes Plásticas de la Xunta de Galicia, y al año siguiente el de pintura en el mismo concurso. En 1987 inicia la carrera de Bellas Artes en la Facultad de Salamanca, donde en 1988 realiza su primera exposición. La carrera la prosigue en la Facultad de Sevilla. Su primera exposición importante la presenta en el Club Financiero de Madrid, en 1989. Sigue participando en colectivas destacadas en diversas ciudades españolas. En 1992 concluye su carrera, con las máximas calificaciones. Al año siguiente gana el premio Ademar Champagnat en Vigo y expone de nuevo en Sevilla y en otras ciudades de Andalucía. En Vigo, su primera exposición individual la realiza en la galería Alameda, en 1996. Posteriormente expone, con su hermano Arístides, en la Galería Albermale, de Londres. Simultáneamente se ha dedicado a la música, que incide en su concepto plástico. Estudió en los conservatorios de Vigo, Salamanca y Sevilla, flauta de pico, travesera barroca y viola de gamba. Ha participado en cursos de interpretación y en conciertos con eminentes intérpretes y conjuntos. El mundo plástico en Arquímedes Artal es realista y romántico a un tiempo. Evocador y testimonial, trascendiendo lo anecdótico a categoría, y además de modo inquietante. Fragmentos arquitectónicos o arqueológicos, rincones en los que se incriben paisajes con jardines de olvidanza, al modo juanramoniano. Todo, piedras, vegetales, objetos, seres, semejan vivir, latir, imponerse, aunque aparezcan como cubiertos por la pátina que les da el tiempo. En interiores y escenas domésticas se instalan relieves de la Roma clásica. Edificios de época imprecisable, con ventanales enrejados y tapiados, muestran huellas de degradación. Tallas sobre columnas, de una catedral indeterminable, están envueltas en redes de restauración que de pronto han florecido en espigas. Lo miguelangelesco tiene rostros vivos y actuales. Sus bodegones, con objetos cotidianos y humildes, individualizan y resaltan esas cosas, que llegan a ser únicas, y mayusculizadas en su anonimato lógico. En el paisaje, Artal es igualmente preciso, pero en las naturalezas que representa, de minuciosidad absoluta, se inscribe un detalle sorprendente, insólito. Y en sus retratos el rostro del retratado está completo y pormenorizado, como si se reflejara en un espejo mágico.
Bibliografía
COLECCIÓN Ademar Champagnat, Xunta de Galicia, 1996.
ARTE XXI, Mecenazgo artístico, Madrid, 1995.