Ópera: El holandés errante. Vigo
El Outono Lírico vigués, organizado por Amigos de la Ópera de Vigo, llega al Teatro Afundación de Vigo el próximo 29 de septiembre con la representación de la ópera El holandés errante, de Richard Wagner, coproducida por Amigos de la Ópera de Vigo, Amigos de la Ópera de Santiago de Compostela y la Real Filharmonía de Galicia.
Además, antes de la representación, puedes asistir a la conferencia sobre esta obra bajo el título «La maldición romántica: El holandés errante», a cargo del profesor de la Universidad de Bayreuth, Enrique Gavilán.
Holandés.- Alexander Krasnov (barítono)
Daland.- Richard Wiegold (bajo)
Senta.- Maribel Ortega (soprano)
Erik.- Eduard Martynyuk (tenor)
Mary.- María L. Corbacho (mezzosoprano)
Timonel.- Moisés Marín (tenor)
Coro Orquesta Sinfónica de Galicia (director, Joan Company)
Real Filharmonía de Galicia
Dirección Musical.- Paul Daniel
La ópera trata sobre el capitán de un barco holandés sometido a la maldición de vagar incesantemente por los mares, teniendo solo una tregua de un día cada siete años. Si en ese día consigue el amor de una mujer, será redimido de su castigo.
La ópera empieza con una gran tormenta. El noruego Daland está con su barco a la deriva, con la tripulación agotada y temerosa por el estado del mar. En ese momento se acerca a ellos un barco fantasma, el barco del holandés errante. Daland aborda el barco y ve las riquezas que el holandés tiene en él. El capitán le pide hospitalidad, y cuando oye hablar de Senta, la hija de Daland, le pide su mano, que éste le concede por codicia.
En casa de Daland, Senta y otras muchachas están hilando. Senta está obsesionada por la leyenda del holandés errante. Erik, su prometido, anuncia la llegada de dos barcos. Cuando toman tierra, Senta reconoce de inmediato al holandés y proclama su disposición a salvarle de su condena. Erik le recuerda a Senta que están prometidos, conversación que oye el holandés, que no quiere que la muchacha rompa su compromiso y se prepara para zarpar nuevamente. Senta consigue escapar de los que la retienen y se tira al mar. En ese momento, los espíritus de la joven y del holandés, ya redimido por amor, ascienden juntos al cielo.